Desde hace un buen tiempo vengo pensando en cuál es la mejor acción que se debe tomar para mejorar el estado de ánimo de las personas en general, no solo el estado de ánimo, la vida misma, pero sin necesidad de dinero o de algun factor material, porque, generalmente cuando escucho a la gente alrededor, van cargadas de miedos, problemas y preocupaciones, por supuesto que no debería ser así, he buscado y pensado en al menos intentar hacer algo al respecto. Por ese motivo inició todo esto, trato de compartir un poco de los pensamientos y comportamientos que me han funcionado en lo personal a un mayor bienestar mental, a un mejor vivir, al fin y al cabo no hay receta para la felicidad, pero si esto llega aunque sea a una sola persona y ayuda o mejora algo, cumplo con gran parte de mi misión.
En este artículo en particular voy compartir uno de los sentimientos hacia la humanidad que pienso es de más valor que ningún otro escrito en este pequeño proyecto.
Quiero comenzar con una frase que escuché y me hizo pensar y analizar por varios días: «Lo único que tenemos todos en común es que somos humanos». Es incalculable la cantidad de personas que vemos solamente en un día, luchando sus propias batallas, todos diferentes pero humanos al fin.
Es necesario pensar en eso antes y después de cualquier cosa, todos tenemos nuestro propio camino y nuestro propio fin, pero todos nos movemos por una misma razón, nuestras metas y sueños, pongámonos en los zapatos de los demás y tratemos de ayudar a acercar un poco a los demás a esos sueños que tanto se desean.
Seamos humanos como la naturaleza lo dicta, tanto que tenemos para dar y nos lo guardamos todo, no hay mejor momento para compartir que ahora mismo, y como todos sabemos, el sentimiento de compartir y ayudar es inigualable, nada, ni siquiera nuestros propios logros, nos dan tanta satisfacción que ser de ayuda para otros.
El mejor ser humano es el que vela por los demás, aquí no hay competencia, si ayudamos a alguien nos beneficiamos todos, construyendo una sociedad que se une, no por una moda o por cualquier tema trivial, sino porque nos ayudamos entre nosotros mismos, crecemos grupalmente.
Es increíble todas las maneras que hemos buscado a lo largo de la historia para diferenciarnos unos de otros, nacionalidades, color de piel, creencias, gustos, en fin, mínima opinión que tenga diferentes inclinaciones la aprovechamos para dividirnos e inmediatamente odiar la idea del otro.
No dejemos escapar la oportunidad de brindar ayuda en cualquier momento que podamos, nuestras acciones definen quiénes somos y más aún pueden cambiar la historia de muchos para bien. Seamos amables y sinceros, aunque no lo creamos una pequeña acción o palabra, hasta una sonrisa, puede lograr más que cualquier cantidad de dinero en una persona. Seamos todos humanos sin distinción, es necesario una restauración de la fe en el propio ser humano, comportémonos a la altura.


