Skip to main content

A lo largo del tiempo en nuestra vida, sea corta o ya entrada en años, hemos confiado en mínimo una persona, a veces en muchas, otras veces hasta grupos de personas y al menos una vez hemos terminado defraudados y decepcionados. Esto no es del todo mal, todo resultado tiene consecuencias favorables, solo depende nuestra perspectiva. Pero este no es el punto, el punto es: por qué depositamos algo tan importante en tantas personas, muchas veces inclusive poco o nada conocidas y no nos entregamos aunque sea un poco de esa confianza en nosotros mismos?

Confiamos en las decisiones de otros por encima de las nuestras, dudamos de nuestras capacidades y muchas veces no tomamos grandes oportunidades por miedo a fallar, dejamos nuestro destino en manos del azar o de otras personas. Somos capaces de integrarnos a grupos socialmente aceptados para encajar pero no podemos tener un gusto propio, no tenemos la capacidad de decidir por nuestra cuenta, por nuestro propio bien, aprender a decir y decidir sin miedo a ser juzgado.

Suena hasta absurdo cuando se lee de esta manera pero es así, es momento de cambiar esto, somos la persona más importante para nosotros mismos, empecemos a conocernos y darnos esa confianza que tanto necesitamos, somos capaces de mucho por cuenta propia.

Gran parte de nuestras decepciones, nuestros problemas y preocupaciones se deben a la falta de confianza que nos tenemos, a ese miedo a ser, necesitamos dejar de seguir y comenzar a ir donde queramos por nuestra cuenta, comenzar a aprender de nuestros propios «errores y celebrar nuestros triunfos, somos lo que decidimos, no dejemos que nuestra vida sea dirigida por alguien que no sea nuestro propio ser, porque de lo contrario no sería nuestra vida!

Dejar un comentario